En este artículo te cuento mi experiencia real tras probar a fondo la ACMER P3, un láser de diodo cerrada de Clase 1 que promete algo muy interesante: poder trabajar madera, acrílico y cuero, y además grabar metal con un módulo infrarrojo, todo desde un equipo compacto pensado para casa o talleres pequeños.
Índice de contenidos
- Un láser cerrada pensada para trabajar con seguridad
- Montaje y primeras sensaciones: experiencia plug and play
- Área de trabajo, potencia y opciones de láser
- Cámara integrada y pantalla táctil
- Software compatible y flujo de trabajo recomendado
- Pruebas reales de corte y grabado
- Grabado en metal con módulo infrarrojo
- Ruido, humos y trabajo en interior
- Mantenimiento y uso a largo plazo
- Comparativa general y posicionamiento
- ¿Para quién recomiendo la ACMER P3?
- Conclusión final
Un láser cerrada pensada para trabajar con seguridad
Uno de los puntos clave de la ACMER P3 es que se trata de un láser completamente cerrado, diseñada para ofrecer seguridad de Clase 1. Esto la hace especialmente interesante si trabajas en casa, en un despacho o en un taller compartido, ya que reduce riesgos, ruido y dispersión de humos frente a los láseres de diodo abiertos.
La estructura metálica aporta rigidez y estabilidad, mientras que la ventana ámbar permite ver el proceso de grabado o corte sin exponerte directamente a la radiación del láser. Además, cuenta con sensores de seguridad, detección de llama e interbloqueo de tapa, algo imprescindible si buscas tranquilidad en el día a día.
Montaje y primeras sensaciones: experiencia plug and play
La máquina llega prácticamente lista para usar. No hay que montar perfiles, ajustar correas ni hacer configuraciones complejas. En pocos minutos puedes tenerla encendida y lista para trabajar, ajustando únicamente la altura del foco y conectando la extracción de humos.
Este enfoque plug and play marca la diferencia frente a muchos equipos de diodo abiertos, sobre todo si estás empezando o si buscas una máquina para producir sin complicarte con ajustes constantes.
Área de trabajo, potencia y opciones de láser
La ACMER P3 ofrece un área de trabajo aproximada de 300 x 210 mm, suficiente para la mayoría de proyectos de personalización, aunque algo limitada si tu objetivo son piezas muy grandes o rótulos de gran formato.
En cuanto a potencia, puedes trabajar con módulos de diodo azul de 10 W o 20 W para corte y grabado en materiales orgánicos. Además, existe la opción de un módulo infrarrojo de 1,3 W a 1064 nm, pensado específicamente para el marcado directo sobre metal y ciertos plásticos técnicos.
En mi caso he probado la versión de 20 W junto con el módulo IR, lo que amplía muchísimo las posibilidades de la máquina.
Cámara integrada y pantalla táctil
Uno de los grandes puntos diferenciales de este láser es la cámara interna integrada. Permite ver el material en tiempo real y colocar los diseños con precisión sobre la pieza, algo especialmente útil para trabajos de personalización, tiradas pequeñas o piezas ya terminadas.
La pantalla táctil frontal facilita lanzar trabajos, repetir grabados y comprobar el estado del equipo sin necesidad de tener siempre el ordenador conectado, lo que agiliza mucho el flujo de trabajo.
Software compatible y flujo de trabajo recomendado
La ACMER P3 es compatible con LightBurn y LaserGRBL. Para trabajos serios, corte preciso y aprovechamiento total de la cámara, LightBurn sigue siendo la mejor opción, especialmente si creas tu propia librería de materiales.
También existe una app móvil para tareas rápidas, generación de textos, códigos QR o diseños sencillos, aunque para control fino y producción continuada mi recomendación sigue siendo trabajar desde el PC.
Pruebas reales de corte y grabado
He realizado pruebas en madera, acrílico, cuero, cartón y metal para evaluar el rendimiento real del equipo. En contrachapado de 3 mm, el módulo de 20 W corta de forma limpia y consistente, permitiendo aumentar velocidad sin perder calidad. En maderas más gruesas, se pueden lograr buenos resultados combinando pasadas.
En acrílico negro de 3 mm, el corte es efectivo usando aire asistido y parámetros bien ajustados, obteniendo cantos limpios y sin excesiva rebaba.
En grabado fotográfico sobre madera, la definición es muy buena, con transiciones suaves y textos pequeños, perfectamente legibles. En cuero y cartón, el control de potencia permite obtener grabados contrastados sin quemar en exceso.
Grabado en metal con módulo infrarrojo
El módulo IR de 1,3 W marca un antes y un después respecto a los diodos tradicionales. Permite grabar directamente acero inoxidable y aluminio anodizado con líneas limpias, buen contraste y resultados profesionales.
He probado códigos QR pequeños, logotipos en termos y tarjetas metálicas, todos perfectamente legibles. Es importante recordar que el IR es para marcar, no para cortar, pero abre muchas posibilidades para productos personalizados de mayor valor.
Ruido, humos y trabajo en interior
Con la tapa cerrada y la extracción conectada, el nivel de ruido es similar al de un ventilador doméstico. Los olores se reducen bastante, aunque no desaparecen por completo, por lo que siempre recomiendo usar tubo a ventana o un purificador de humos con filtros HEPA y carbón activo si vas a trabajar en interior de forma habitual.
Mantenimiento y uso a largo plazo
El mantenimiento es sencillo: limpieza periódica de la lente, comprobación del aire asistido y aspirado ocasional del interior. Calibrar la cámara correctamente la primera vez es clave para obtener buenos resultados de alineación y evitar errores en proyectos futuros.
Comparativa general y posicionamiento
Frente a láser de diodo abiertas, la ACMER P3 sacrifica algo de área de trabajo a cambio de seguridad, comodidad y menor ruido. Frente a otras cabinas cerradas orientadas a principiantes, destaca por su mayor potencia y por la opción del módulo IR.
Comparada con equipos CO2 cerrados, estos siguen siendo superiores para acrílico transparente y maderas muy gruesas, pero requieren mayor inversión, mantenimiento y espacio. La ACMER P3 se sitúa como un equilibrio muy interesante entre versatilidad, precio y facilidad de uso.
¿Para quién recomiendo la ACMER P3?
Es una muy buena opción si quieres emprender con productos personalizados, trabajar desde casa con seguridad o dar el salto desde un láser abierta a un equipo más cómodo y profesional. Si tu prioridad es el grabado en metal sin complicarte con sprays o tratamientos, el módulo IR marca la diferencia.
Si necesitas trabajar piezas muy grandes o cortar acrílicos gruesos de una sola pasada, quizá debas valorar otras opciones. Pero si buscas un láser cerrado, versátil y lista para producir desde el primer día, la ACMER P3 cumple muy bien.
Conclusión final
La ACMER P3 no reinventa el concepto de láser de diodo, pero sí lo hace más accesible, seguro y práctico. Con una buena extracción, aire asistido y una librería de materiales bien ajustada, puedes obtener resultados de calidad profesional desde el primer fin de semana.
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Te leo en los comentarios para saber qué tipo de proyectos harías tú con un láser como esta.
